El conteo de cartas es una técnica matemática que analiza las cartas que han sido jugadas para calcular la probabilidad de las cartas restantes en la baraja. Esta estrategia se popularizó en la década de 1960, cuando un equipo del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) utilizó sistemas de conteo para obtener ventaja matemática sobre el casino.
La base del conteo de cartas radica en un principio simple: cuando quedan más cartas altas (10, J, Q, K, A) en la baraja, el jugador tiene mayor probabilidad de obtener blackjack, mientras que el distribuidor tiene mayor riesgo de quebrar. Por el contrario, cuando prevalecen las cartas bajas, la ventaja se inclina hacia la casa.
Los primeros sistemas de conteo, como el "Hi-Lo Count", asignaban valores a cada carta: +1 para cartas 2-6, 0 para cartas 7-9, y -1 para cartas 10-As. El contador mantenía un total corriente (running count) que se ajustaba según una estimación del número de barajas restantes (true count).
Es importante destacar que el conteo de cartas no es ilegal en la mayoría de jurisdicciones; sin embargo, los casinos tienen el derecho de rechazar a cualquier cliente que sospechen que está contando. Los casinos han implementado numerosas contramedidas para combatir esta práctica, incluyendo el uso de múltiples barajas, baraja continua (shoe), y cambios frecuentes de distribuidor.